Beneficios para la salud al practicar voleibol de playa

El verano es la época del año, en la que de manera natural aumenta el consumo de energía y la factura de servicios, pero también se pueda realizar cualquier actividad física en la playa disfrutando del sol y del agua del mar. Nadar, hacer yoga o pilates, correr e incluso hacer un poco de voleibol de playa.

Para distintos especialistas en materia deportiva, este deporte por ser una actividad aeróbica contribuye a mejorar el ritmo cardíaco, la tensión arterial, la función cardiocirculatoria y el tono muscular en piernas, brazos y espalda. En el caso de los niños y adolescentes, ayuda al fortalecimiento de su sistema óseo y a prevenir la osteoporosis.

A parte de las ventajas antes descritas, a continuación se indican otros beneficios asociados a la práctica de este deporte de playa

Tonificación muscular completa

Con la práctica de esta actividad deportiva se logra fortalecer los músculos de las piernas (específicamente los glúteos y cuádriceps), la zona lumbar, los hombros y los músculos de los pies, así mismo disminuye el efecto que produce en las articulaciones cuando se realiza voleibol tradicional, debido a que la arena amortigua mucho el impacto. Para lograr buenos resultados se debe jugar entre 40 y 45 minutos al menos tres veces por semana para los que poseen experiencia y para los los principiantes al menos unos 20 o 30 minutos. Los resultados se notarán en dos o tres meses. 

Reducción de la grasa corporal

Este deporte contribuye a la pérdida de peso, ya que es una actividad física mixta (parte aeróbica y anaeróbica), sin embargo para obtener mejores resultados debe combinarse con otros ejercicios. Por ejemplo, caminar a un ritmo sostenido por lo menos una hora tres a cuatro veces por semanas sería el complemento ideal para lograr pérdidas de peso, Sin embargo, los especialistas indican que la cantidad de energía gastada al practicar este deporte dependerá  del grado de entrenamiento la duración y la intensidad con la que se ejecute. 

Mejora de la agilidad y el equilibrio

Por ser un deporte en el cual se producen saltos, desplazamientos en distintas direcciones sobre y giros frecuentes en un medio inestable,  se logra entrenar los llamados mecanismos propioceptivos o lo que es lo mismo, la capacidad de sentir la posición del cuerpo humano. Es por ello que deportistas profesionales realizan entrenamientos en la arena para ayudar a mejorar el equilibrio corporal.

Absorción de la vitamina D

Por ser una actividad que se realiza al aire libre, permite que la piel transpire de mejor manera y facilita la absorción de la vitamina D a través de la acción de los rayos solares. Lo recomendable es una exposición entre 5 y 15 minutos por día en un periodo de tiempo de de cuatro o seis días por semana, incluso hay quienes recomiendan exposiciones todos los días de 10 minutos. 

Fortalece los tobillos

El realizar cualquier actividad deportiva en la arena, permite mejorar las articulaciones y fortalecer los tobillos, evitando siempre los desniveles del suelo para que no se produzca algún tipo de lesión. Otra de las ventajas de estar en contacto con la arena, es que sirve como exfoliante natural para la piel.

Ayuda a socializar

Por ser una actividad que se desarrolla en equipo, permite que se refuerce la relación entre los sus jugadores. Si se practica durante las vacaciones,  es una excelente oportunidad para conocer a otras personas, pues permite que participen hombres y mujeres de diferentes edades lo que propicia la integración.