Las lesiones por deporte y sus tratamientos

En la actualidad se ha visto una especie de resurgimiento de los niños dentro de la práctica deportiva. ​​​Y es que hacer deporte ayuda a los niños y también a los adolescentes a que mantengan su cuerpo con una excelente forma física, pero además a sentirse bien con ellos mismos.

Pero en medio de todo, se deben llevar diversos consejos que resultan de gran importancia a fin de prevenir lesiones, cosa que los padres deben saber a fin de fomentar una experiencia deportiva óptima y mucho más segura para sus hijos. Hay centros de salud como Hospiten de Pedro Luis Cobiella, que tienen terapias para recuperarse de una lesión deportiva y ofrecen algunos consejos para evitar las lesiones.

Los riesgos de una lesión

Posiblemente hacer deporte siempre va a ser sinónimo de vivir alguna lesión. Pero por fortuna para la gran mayoría, los beneficios que se alcanzan debido a la participación en algún deporte supera el riesgo.

Generalmente, mientras más contacto se tenga con determinado deporte, existe un mayor riesgo de lesión traumática. Sin embargo, se estima que en su mayoría, las lesiones que ocurren en los atletas que son jóvenes se deben al exceso de uso.

En cuanto a los tipos de lesiones deportivas que se pueden presentar con más frecuencia son los esguinces (lesiones de los ligamentos), las distensiones (lesiones de los músculos) y las fracturas por tensión (lesiones de los huesos).

Las lesiones aparecen cuando se hace una excesiva presión a los tendones, articulaciones, huesos y músculos. En el caso de los niños en crecimiento, su punto de sensibilidad ejercido sobre el hueso debe ser algo evaluado con más detenimiento por un proveedor de atención médica, incluso con la existencia de poca hinchazón o restricción del movimiento.

Si se desea minimizar el riesgo de lesiones

Se debe tomar un tiempo libre, o bien descansar: cuando se realiza una constante práctica deportiva, se debe establecer por lo menos un día libre durante la semana, pero también al menos un mes al año, con la idea de suspender las prácticas para permitirle al cuerpo tener un tiempo de recuperación.

Hacer uso del equipo correcto: Siempre se debe hacer uso del equipo protector que es apropiado, como por ejemplo: protectores acolchados (para el cuello, hombros, codos, el tórax, las rodillas o las espinillas), cascos, protectores bucales, protectores faciales, conchas (protector de ingle) y gafas protectoras. En el caso de atletas que son jóvenes, estos no deben confiar totalmente en que su equipo protector los protegerá contra todas las lesiones al momento de practicar actividades que sean más peligrosas o riesgosas.

Practicar el fortalecimiento de los músculos: para ello es importante la práctica de ejercicios de acondicionamiento mientras se lleve a cabo el entrenamiento ya que fortalecen los músculos que son usados para la práctica del deporte.

Incrementar la flexibilidad: ello puede hacerse con los ejercicios de estiramiento luego de los juegos o las prácticas, ya que estos pueden aumentar su flexibilidad. Los estiramientos también pueden ser incorporados a las rutinas diarias para favorecer el acondicionamiento físico.

El empleo de las técnicas que son apropiadas: tales técnicas deben ser reforzadas mientras dure la temporada de los juegos.